La inteligencia artificial (IA) por el momento es tema de controversia.
Después de muchos años anunciados, la IA está dando resultados, aparentemente hasta puede:
- Producir sermones creíbles
- Hacer videos donde en los que es difícil distinguir lo real de lo artificial, así como manipular o replicar imágenes, voces e ideas.
Yo la he utilizado para generar contenido (barato y vacío) para obtener una ventaja económica.
Las posibilidades de abuso son ilimitadas porque es una creación humana, por lo tanto, de alguna forma incorpora los defectos humanos en su código o algoritmo.
¿Qué pasaría si esta tecnología nos rebasara y brincara los defectos humanos?
Como expresó Alan Parsons en 1977, cuando el robot rechaza a su creador, diciéndole que no quisiera ser como él, y además que no le gustaría platicar con él.
If I had a mind to
I wouldn’t want to think like you
And if I had time to
I wouldn’t want to talk to you, oho-oh
I don’t care
What you do
I wouldn’t want to be like you, yeah
Y si la IA es una creación humana y el ser humano es una creación de Dios, las cosas se revuelven demasiado.
No le pienso mucho porque es todo un misterio, envuelto en un enigma a la vez encapsulado en una incógnita.