Las leyes de México son algo peculiares porque tratan de evitar/subsanar los “abusos” del pasado.
Yo no sabía que la relación laboral es de carácter vitalicio. Sabía que en México están prohibidos los títulos de nobleza.
Aquí, en San Juan de los Charcos Húmedos1 esto no es el caso, los ciudadanos se los otorgamos a los merecedores.
La muestra más contundente de esto es el señor Williams.
Laboró muchos años en migración en Brownsville, Texas y ayudó a muchos matamorenses.
Si había algo que le apasionaba al señor Williams eran las corridas de toros, y cuando un empresario trajo una plaza de toros a Matamoros el señor Williams era invitado de honor.
Sin falta antes de las corridas anunciaban a los “distinguidos”, comenzando por el Señor Don Mister Williams.
Ay güey, tres títulos2 (así era de querido):
- Señor
- Don
- Mister
¡OLÉ Señor Don Mister (Berl) Williams!
1 San Juan de los Esteros Hermosos es el nombre original de Matamoros, desgraciadamente en el trayecto los esteros fueron rellenados y solo quedan charcos, a diferencia de Brownsville donde los han conservado y los llaman resacas.
2 A lo mejor no título nobiliario, pero sí título novillero, jajaja.