Demasiadas veces no he podido expresar en palabras lo que siento.
Me gustaría tener la elocuencia de Borges, Hawthorne o García Márquez.
Hace tres días cuando escuche la canción de mi sobrino Max “Captain off the Helm” este fue el caso.
La oí más de una docena de veces, cada vez encontrándole detallitos en los arreglos musicales, la letra, y sobre todo la atención a los detalles.
La canción me pareció una histórica épica por las letras, el crescendo inicial con tambores de marcha, seguido por la calma del “puente”, con un mini crescendo y música mística para terminar la historia.
Al felicitar a Max le dije que su canción está “chingonométrica de tercer grado”.
Chingonométrico es una palabra que aprendí de mi maestra Licha (la charra) de sexto de primaria de primaria.
La maestra Licha y todas mis maestras de primaria como Cuquita, Chelito, Güerita, Conchita, eran cultas, con excelente formación académica y sobre todo tenían toda la autoridad para formarnos.
Muy diferente a muchas de las actuales maestras.