Un mexicano que vive en el lugar más raro del mundo: demasiado lejos de Dios y del DF, demasiado cerca de USA. Y al mismo tiempo, demasiado cerca de México y demasiado lejos de allá. Con Dios perdido en algún punto de la frontera.
Desde aquí, donde el río no es ancho pero sí muy tajante, escribo lo que se me ocurre: a veces cultura, a veces burocracia absurda, a veces política, a veces las mamadas cúbicas de la vida cotidiana.
No hay agenda. No hay marca personal. No hay estrategia de contenidos.
Hay un tipo que observa, que le choca la injusticia y le divierte lo absurdo, y que de vez en cuando necesita escribirlo.
Si llegaste hasta aquí, probablemente entiendes de qué hablo.
Bienvenido.